Telecomunicaciones | Andrés Oppenheimer: “Hace falta una cultura de veneración a los innovadores”
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Posted by cm in Sin categoría

Andrés Oppenheimer: “Hace falta una cultura de veneración a los innovadores”

Diario La Nación. Nota sobre las tendencias de innovación en América Latina. 23/10/14
 

Foto: La Nación

Foto: La Nación

 
Es periodista, estudió abogacía en la UBA y periodismo en la Universidad de Columbia. Vive en Estados Unidos desde 1976, donde es editor en The Miami Herald, y conductor de un programa semanal en CNN en Español. Andrés Oppenheimer, también columnista de LA NACION, no se cansó de repetir “necesitamos un Messi de la tecnología, un Di María de la ciencia” en cuanta entrevista concedió en su paso por Buenos Aires para promocionar su último libro ¡Crear o morir!La esperanza de América latina y las cinco claves de la innovación. La obra es la tercera entrega de una trilogía que incluye Basta de historias (sobre la educación) y Cuentos chicos (sobre la competitividad). En esta oportunidad, Oppenheimer -que estos días también presentó su libro en México DF y en Santiago de Chile, y el mes próximo lo hará en la Feria del Libro de Miami- describe los perfiles de grandes innovadores globales, como Salam Khan (que está revolucionando la enseñanza formal invirtiendo la fórmula, los chicos estudian en casa y hacen la tarea en la escuela), Pep Guardiola (el técnico de fútbol que se anima a innovar cuando va ganando) o Bre Pettis (inventor de la impresora 3D personal). También analiza algunos modelos latinoamericanos como el del chef Gastón Arcurio (que en vez de competir con sus colegas, junto con ellos reinventó la cocina peruana) o Emiliano Kargieman (creador de los sorprendentes nanosatélites argentinos), entre otros. En una entrevista con LA NACION, Oppenheimer se enfrenta a algunos mitos como el de la fuga de cerebros: “Ése es un concepto dinosáurico que está completamente superado y los países que progresan en innovación son los que generan una circulación de cerebros, como hacen los chinos y los indios, y como están haciendo los brasileños, que están yendo a estudiar a Estados Unidos y Europa”, dice.
 
-¿Puede América latina tener un Silicon Valley?
-Sí, claro. Puede tener muchísimos. Pero para eso tiene que cambiar algunos factores culturales. ¿Qué podemos hacer los países latinoamericanos para crear innovadores de la talla de Bill Gates o Steve Jobs? Tenemos que crear una cultura de la innovación porque los innovadores florecen en aquellos lugares que admiran y veneran a los innovadores. En la Argentina, nosotros veneramos a los futbolistas, los cantantes de rock y las actrices de teleteatro, cosa que está muy bien. Pero necesitamos un Messi de la tecnología, un Di María de la ciencia. ¿Por qué tenemos un Messi? Porque hay diez millones de chicos que quieren ser como Messi. ¿Por qué no hay un Steve Jobs? Porque no tenemos diez millones de pibes que estudien ingeniería para ser el próximo Steve Jobs. Y además, especialmente en la Argentina, tenemos que crear una cultura de tolerancia social respecto al fracaso individual. Nosotros crucificamos al que fracasa y no entendemos que ese fracaso es un escalón necesario en una escalera que termina en el éxito. Cuando fui a Silicon Valley, me sorprendió que la gente se vanagloria de sus fracasos. En esa cultura no sólo se tolera, sino que se valora el fracaso. Esto no es nuevo, los hermanos Wright, los pioneros de la aviación, se cayeron 163 veces antes de hacer su primer vuelo exitoso. ¿Por qué llamó a su primer auto Ford T? Porque empezó por la A, siguió por la B y fracasó 19 veces hasta que llegó a la T.
 
-¿Hay algún país de América latina que está mejor preparado para la innovación?
-Hoy por hoy, la foto es patética. Todos los países de América latina juntos apenas registramos 1200 patentes por año ante la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), de las cuales 660 son de Brasil; 230, de México; 140, de Chile; 80, de Colombia, y 26, de la Argentina. Pero lo más trágico es que un país como Corea del Sur, que hace 50 años tenía un ingreso per cápita menor que el de la mayoría de los países latinoamericanos, el año pasado registró 12.400 patentes. Estados Unidos está en 57.000. Si mirás los tests PISA o los rankings de universidades, no hay duda de que estamos mal. Pero la buena noticia es que en la Argentina hay una reserva de talento impresionante. Como me dijo el especialista Richard Florida [autor de La clase creativa], antes la gente creativa iba a donde estaban las empresas, hoy las empresas van a donde está la gente creativa. Y si vos te das una vuelta por Buenos Aires, ves que hay una reserva de talento impresionante, pero parece estar con las manos atadas. Tenemos que crear una cultura de la innovación y eso no se hace con edificios como Tecnópolis o con proyectos inmobiliarios. Ninguno de los grandes innovadores mundiales es producto de un programa gubernamental.
 
-Un innovador, ¿nace o se hace?
-Se hace. En la portada del libro está Einstein [pintado por el artista pop Romero Britto], que simboliza el genio solitario. Sin embargo, si empezás a hurgar en su biografía, encontrás que él fue el resultado de un proceso colaborativo. Su tío, su primera mujer fueron una gran influencia. La innovación surge de procesos colaborativos.
 

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